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Torrelavega/Cantabria
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domingo, 11 de febrero de 2018

Testimonio de vida en África

El miércoles 7 a las 19,30 h. en los bajos parroquiales hemos asistido a un relato duro y sincero de un joven de Camerún sobre su viaje hasta nuestra tierra.
Hace ya un tiempo tenemos en nuestra Comunidad parroquial a unos jóvenes cameruneses cristianos que acuden a nuestras celebraciones y convivencias.
Hoy hemos escuchado a Pierre Tchangou, de habla francesa, en un casi correcto castellano su relato de viaje hasta nuestras tierras. Su relato no es único, es el de cientos de jóvenes africanos que arriesgan su vida, algunos la pierden, por buscar una vida mejor para ellos y sus familias.
No es lo mismo verlo en la televisión de alguien ajeno a nosotros, a Pierre le conocemos, compartimos con él nuestras creencias y nuestras celebraciones, sabemos algunas cosas de su vida actual, de su trabajo, pero oir en su boca el relato de su viaje nos conmovió, nos revuelve algo por dentro. Ya no podremos ver las noticias del salto a la valla con la misma indiferencia que hasta entonces.
A Pierre le acompañaban otros jóvenes cameruneses llegados a Torrelavega: Therése Tcheumatou, Jean Carlos Nemagou, Fabrice Noudjeu, Bertrand Tsaguer y un jovencísimo recién llegado Kuani Dilestei.
Chicos: BIENVENIDOS A NUESTRO BARRIO

miércoles, 7 de febrero de 2018

Presentación del Proyecto de Manos Unidas

El martes 6 a las 19,30 de la tarde en los bajos parroquiales hemos asistido a la presentación de la 59 Campaña de Manos Unidas. Nos han visitado una Delegación de Manos Unidas en Cantabria compuesta por su Presidenta Purificación y dos voluntarias Loli y MªAngeles.
Esta charla enmarcada dentro de la Semana de la Solidaridad inaugura esta Campaña. el acto se comenzó con el vídeo de presentación de la Campaña y después casi en familia Purificación nos habló de el Lema "Comparte lo que importa" y del Proyecto que hemos acogido junto con otras parroquias de la comarca y como es habitual con el Instituto Marqués de Santillana. 
Este año ha dejado importante huella el misionero colombiano Jairo Alberto que desempeña su misión en Kenia y que  ha acompañado durante esta semana pasada a la presentación de la Campaña en Los Corrales, Torrelavega y Santander.
Agradecemos la deferencia de esta visita a nuesta Comunidad Parroquial.
Gracias Puri, Loli y Mª Angeles.
 Os dejamos unas fotos del evento.





viernes, 2 de febrero de 2018

NUESTRO PROYECTO

CENTRO PARA NIÑOS DISCAPACITADOS
Burkina Faso / Bobo Dioulasso – África Ocidental



En Bobo Dioulasso, ciudad de Burkina Faso en África occidental. La Congregación de las Bernardinas cistercienses que se dedican al cuidado de personas con discapacidad física o mental, dirigen un centro médico con dispensario, maternidad y farmacia. Atienden a niños y jóvenes, que van a su misión buscando comida, cariño o un lugar donde descansar.

Las hermanas han decidido rehabilitar un edificio que antes era internado y comenzar un centro de día para niños y jóvenes entre 5 y 25 años. Tienen ya censados a 50. El centro dispondrá de una sala de rehabilitación motora, tres talleres donde se les dará formación según sus capacidades, en costura, telares, cultivo de huerta, jardinería, pequeña cría de conejos y gallinas, actividades de artesanía y educación cultural para aquellos que tengan posibilidades para integrarse en la educación formal.

Muchas de las familias se muestran dispuestas a llevar a sus hijos incluso a ayudar aportando cereales, madres que prepararán el almuerzo y padres que pagarán una pequeña cotización. Algunos beneficiarios son casos sociales, niños y jóvenes de los que no se ocupa nadie; para ellos
la Congregación y una Fundación internacional se comprometen a su mantenimiento. La Congregación de las Bernardinas cistercienses solicitan la colaboración de Manos Unidas para rehabilitar y equipar parte de estos edificios y áreas lúdicas. Hay un aporte monetario de la
Congregación, que supone el 17,1% del total del proyecto. El número de beneficiarios directos serán 50 niños y jóvenes anualmente.
El proyecto:
Importe total: 34.838,00 €
Al frente del Proyecto: Hna. Beata Uwimana
Congregación de Bernardina cistercienses
Beneficiarios: Directos: 50 - indirectos: 300

miércoles, 17 de enero de 2018

59 Campaña contra el hambre de Manos Unidas

 Con este trienio que acaba (2016-2018) dedicado a la lucha contra el hambre, Manos Unidas se ha propuesto recuperar su impulso fundacional y profundizar sobre el escándalo del hambre en el mundo, sus causas y posibles soluciones.

En 2016, con el lema “Plántale cara al hambre: siembra”, centramos nuestro trabajo en la importancia de conocer la realidad de las comunidades que pasan hambre, sus dificultades  y las situaciones coyunturales y estructurales que las mantienen. En ese primer año del trienio sembramos recursos (agua, semillas, tierra, crédito) y capacidades en las personas, de modo que puedan disponer del alimento necesario, garantizando así su soberanía y seguridad alimentarias. Sembramos responsabilidad en las instituciones en los Estados como garantes últimos de los derechos de su ciudadanía. Y sembramos también la idea de la solidaridad, es decir, el compromiso firme y perseverante por transformar la realidad del hambre y construir un mundo con mayor justicia.

En 2017 con el lema "El mundo no necesita más comida; sino más gente comprometida", volvimos sobre la cuestión del hambre, analizando la insostenibilidad del sistema alimentario actual y manifestando nuestro compromiso por un modelo global de producción agrícola y consumo sostenible, que permita ejercicio efectivo del derecho humano a la alimentación. En concreto, abordamos las temáticas de una producción agrícola para alimentar a las personas, frente al uso o destino de los alimentos como meras mercancías sujetas a la especulación; de una agricultura respetuosa con el medioambiente; de un consumo responsable basado en el aprovechamiento integral de la producción, minimizando así las pérdidas o desperdicios de alimentos. 

En 2018 con el lema "Comparte lo que importa" queremos dar un paso más compartiendo con nuestros entornos los aspectos esenciales de nuestro trabajo de los años anteriores: propuestas, iniciativas y alternativas de desarrollo sostenible que nos permiten entre todos avanzar en la erradicación del hambre en el mundo

Fundamentación de nuestra obligación de compartir 

La solidaridad nos enseña a entender que somos “nosotros”, no solo tú y yo; que formamos una comunidad global, compartimos la casa común, los bienes, las necesidades y las posibilidades. La solidaridad se realiza cuando todas las personas podemos tomar parte de lo que está a nuestra disposición.

Además, nuestra fe nos anima a compartir como modo de vida, poniendo en común, “comunicando” nuestra vida, todo lo que somos y tenemos. Los creyentes, desde las primeras comunidades cristianas, se sienten llamados a la vida en común, incluso a renunciar a los bienes propios para ponerlos a disposición de todos, de manera que nadie pase necesidad. 
La encíclica Sollicitudo Rei Socialis del Papa Juan Pablo II hace una profunda reflexión sobre la solidaridad. Ésta tiene su base en la interdependencia entre personas, pueblos o naciones. Pero tiene también una cumbre ética en el compartir que nos permite descubrir al otro como un igual en el banquete de la vida; nos ayuda a ver al “otro” (persona, pueblo o nación) no como un instrumento… sino como “semejante” nuestro para hacerlo partícipe como nosotros del banquete de la vida (SRS, 39). 
Este año queremos compartir propuestas de cambio para un mundo más justo. Eso permitirá que todos podamos beneficiarnos de esa inmensa riqueza para sumarnos de una manera decisiva y eficaz en la lucha contra el hambre y la pobreza, no dejando a nadie atrás. La razón humana y la fe cristiana nos ofrecen sólidos argumentos para ello. 
Al final, compartir bienes y compartir experiencias de cambio se convierten en las dos caras de una misma moneda: la imperiosa necesidad de humanizar la vida de millones de seres humanos que siguen subsistiendo en condiciones infrahumanas.